viernes, 31 de julio de 2020

Challenge get-to-know-you D6: 5 cosas sin las que no puedo vivir


  1. Yo misma
  2. Aire
  3. Agua
  4. Comida
  5. Ilusión 

Agorafobia

Ayer sentí un miedo nuevo que no había experimentado antes: miedo a estar en un espacio abierto y no saber dónde ir. Sólo de ver la inmensidad sentía que me quedaba sin aire y buscaba un lugar pequeño donde poder refugiarme. Lo peor de todo es que esto sucedía en la habitación del hotel y la situación era producto de mi mente anticipatoria. Muchas veces mi ansiedad no tiene una razón concreta: me siento amenazada pero no soy capaz de darle una entidad al peligro, lo cual hace más difícil combatirlo, porque es como un enemigo que acecha continuamente, esperando el momento. Agorafobia, sin embargo, nunca había sentido, y no me ha gustado.

Quizás está relacionado con el miedo a la vuelta a la realidad. Se acaban mis días de vacaciones y he de regresar a todo lo que he dejado aparcado. Aquí he creado una burbuja de distancia y la he llenado de montes, bosques y ríos, y esto me ha permitido olvidarme de todo. Pero la hostia de realidad va a ser tremenda.

Pienso que viajar es una especie de evasión. En mi caso, viajar es una necesidad, me da una vía de escape para sobrevivir y me da paz. Quizás soy un poco compulsiva a la hora de hacer mis vacaciones: no concibo estar parada sin hacer nada. Necesito moverme, necesito conocer, necesito experimentar... Lo llevo haciendo tantos años, que ni me planteo la otra opción. Quizás debería.

Ayer, para pasar el calor, decidí echarme la siesta bajo un haya y dejar pasar el tiempo a la sombra. Estuvo bien. Necesitaba parar y no hacer nada. Necesitaba recrearme en el presente de una manera más estática. Porque siempre habrá un horizonte nuevo al que llegar, pero no el momento presente. Y que conste que lo de viajar tiene mucho de mindfulness, ya que te hace estar en el aquí y en el ahora. Especialmente si te pierdes en una carretera sin cobertura. Allí estamos, mi coche y yo, sin responsabilidades, sin obligaciones, sin presiones, sin tener que medir las palabras, sin tener que/querer complacer a nadie, sin tener que interaccionar (lo justo)... Y eso que en este viaje pensé que había sido mala idea venir sola, que estoy un poco cansada de estar sola y no poder compartir con nadie... Y ya ves, si es que tengo el social en ciego.

No sé si todos los destinos son válidos al viajar. Todos traen experiencias, seguro, pero no en todos se puede ser uno mismo. No me gustan los lugares masificados y prefiero evitar las zonas urbanas. El cambio de energía de una zona urbana a una natural es bestial. No es que reniegue de la ciudad, pero ya tengo bastante durante el año, y además representa una versión distinta a lo que soy. En la naturaleza me asilvestro un poco: aquí me convierto en la doncella salvaje que camina descalza por la tierra, la que escala las rocas, la que  explora las cuevas, la que se mancha de barro, la que se zambulle en las pozas, la que se entretiene con las plantas y los animales, la que se pierde admirando los jirones de las nubes... En la ciudad una parte de mí intenta ser así, pero no es fácil. En la ciudad hay otros elementos y otras situaciones.

Yo necesito regresar a la naturaleza para recordar el animal que soy, que es lo que me da poder. La mente está bien, pero es la tierra la que sostiene, la que materializa, la que permite que las cosas sean tangibles y reales. La tierra es la que me ayuda a contener la mente, a darle un ancla, porque si no, mis pensamientos se disparan hacia asuntos irreales y falsos. Cuánto miente la mente, y cuánto nos identificamos con nuestras ideas.

Por eso amo la naturaleza. Por eso mismo, no entiendo esa agorafobia.

"Sólo mira la vida con ojos más juguetones. No seas serio. La seriedad se vuelve como una ceguera. No pretendas ser un pensador, un filósofo. Simplemente sé un ser humano. El mundo completo te está duchando con su alegría de tantas maneras, pero tú eres demasiado serio, no puedes abrir tu corazón". Osho. 


jueves, 30 de julio de 2020

Challege get-to-know-you D5: 6 canciones a las que soy adicta

Otra entrada complicada, porque mira que hay.


  1. "Replica" de Sonata Artica
  2. "Hellowed by thy name" de Iron Maiden
  3. "Touch of evil" de Judas Priest
  4. "My guitar lies bleeding in my arms" de Bon Jovi
  5. "Fading Hours" de Rage
  6. "Come clarity" de In Flames. 

miércoles, 29 de julio de 2020

Querido Pedro

Querido Pedro:

Blanca me llamaba ayer por la mañana para darme la noticia de tu fallecimiento. Parece que te fuiste mientras dormías, y no puedo pensar en una muerte más dulce. Es además una muerte que pega mucho con tu personalidad: tranquila, discreta, y sin querer molestar, como un eneatipo 9. Me conforta mucho saber que ha sido así y que no has sufrido, me da paz.

Quizás por eso llevo bien la noticia. Yo me despedí de ti hace un par de semanas y te encontré tan en paz, que pude aceptar el desenlace sin mayor problema. Dicen que la buena muerte se relaciona con la buena vida, pero no me cabe duda de que la aceptación ayuda a superar el apego a este mundo. Tú habías aceptado tu final y se te veía sereno, en espera de la muerte te llevara. Juraría que eras ateo, pero para mí ahora estás en brazos de la dulce Ataecina que te lleva al otro lado del velo y cuida de tu camino para que no sientas miedo. Esta idea de ir acompañado en el tránsito oscuro también me conforta. Si en cambio ves a Cernunnos, pídele que su canto sea como el de Freddy Mercury.

Y por cierto, te has dado cuenta de que ahora podrás hacer karaokes con Freddy? Te encantaban los karaokes. A mí me llamaba la atención que una persona tan seria y tan correcta tuviera ese gusto. Era como una pequeña concesión al desmadre. Porque siempre estabas en tu sitio, siempre contenido, siempre medido, siempre controlado, siempre manteniendo la distancia con las personas y a raya a los sentimientos. Pero en el karaoke te transformabas y se intuía en ti una pasión reprimida de niño que te hacía parecer más joven y más vital.

Recuerdo una cena de Navidad con karaoke que organizamos Bea y yo para toda la unidad de SIM. Recuerdo que te apuntaste a la lista como Farrokh (yo era Gothikat) y te hice la broma de Farrokhito. Casi me matas, pero en el fondo te hizo gracia. Creo que yo te parecía graciosa. Las cosas que te decía... Era tan franca contigo... Rodrigo decía que a mí me permitías decirte cosas que a otros no, y yo jamás sentí miedo a decirlas por duras que fueran.

Por cierto, no llegasteis a cumplir el trato del karaoke versionando a los tres tenores, mientras que yo os canté "Marinero de luces". Ese año había ganado el PP las elecciones y en el Intermedio escribieron una letra alternativa de la canción "Resistiré" del Duo Dinámico (que curiosamente se ha hecho famosa en el confinamiento del covid), que daba ánimo para soportar los años de gobierno de Mariano Rajoy. Te la cantaron Charles y Alberto y fue un momento muy divertido. Te lo tomaste bien, como siempre.

Como jefe fuiste maravilloso, al menos para mí. A tu lado todos los problemas parecían diluirse y eso daba mucha calma. A veces parecías impasible, como si nada importase. Solamente te vi nervioso en la primera review del proyecto Master que liderabas. Por eso supe que era importante para ti. No sé si otros lo captaron.

Te casaste en medio de las propuestas de una call de ICT del FP7. A veces tenías estas salidas incomprensibles, que para mí eran como un poco de vapor de tu olla exprés interior saliendo por la pesa. Nos dejaste un marrón de cuidado y a Enjuto Mojamuto de responsable.

Pero luego tenías grandes gestos de responsabilidad, como venirte conmigo a la review de MASSIF. Yo no lo necesitaba, porque lo tenía controlado y, además, venía Rodrigo conmigo, pero quisiste venir a apoyarme. Recuerdo que fue mi primera review de coordinación y que estaba nerviosa. El día previo al viaje mi madre insistió en que me tomase un lesatin. Pero en vez de una pastilla de 150gr me dio una de 350gr. No tuve nervios en toda la rewiew porque estaba bajo el efecto de las drogas. Paolo Verissimo vino a decirme que tenía que estar calmada, y yo te pregunté: "acaso parezco nerviosa?". Si estaba drogada!!! De hecho, recuerdo encontrarme contigo en el aeropuerto y avisarte de yo yo suelo dormir en el avión, y caer como una ceporra a tu lado mientras tú trabajabas. Qué vergüenza. Menos mal que no me lo tenías en cuenta.

Y vaya mierda de review que fue: Rodrigo intoxicado por la langosta de la cena, el reviewer español en contra, parando a Ricardo para que su "honor" no nos trajese más problemas... Nos dieron por todos lados, pese a que el proyecto iba bien y la review estaba bien preparada.

Por cierto, que sepas que mientras escribo esto, se oye un quejido fuera de la casa continuo. No sé qué es. Te imaginas que fuera un lobo?

A ti te gustaba hablar de política. Es parte de ese alazo 1 que tenías, que necesitabas cambiar el mundo porque creías que no estaba bien. Por supuesto, tenía que cambiar conforme a tus ideas, las únicas "correctas" . Te definías como neoliberal y suscribías el modelo de Esperanza Aguirre. Estabas empeñado en decir que yo también era neoliberal y yo todo el rato rebatiéndolo. Porque te encantaba debatir, aunque el resto no compartiera tus ideas. Creo que había cierto intento de evangelización, aunque jamás imposiciones o arrogancias. Siempre me han parecido un ejemplo de concordia los debates que teníais en la comida Alberto, Darío y tú sobre la política y la situación del mundo en general. Pero a mí me aburría hablar siempre de los mismos temas, por eso dejé de acompañaros. Por supuesto, mis temas te parecían un horror, aunque te vi preocupado por mí cuando pensaste que quizás había acabado en una secta. O peor aún: un grupo de feminazis anarcas!

Eras pura razón y pura lógica. Quizás demasiado. No llegabas a entender la condición humana y creo que eso te hacía tomar decisiones poco empáticas. La gente te habría seguido a cualquier parte, pero necesitaban algo más de cercanía por tu parte. Luego te sorprendía que yo tuviera más información que tú o que supiera leer a la gente y las situaciones mejor. Creo que eso te intrigaba porque era ajeno a ti. Aun así, me diste la confianza para ser tu segunda, por "emocional" que yo fuera, según tú. El día que me lo dijiste me supo a cuerno quemado, porque para mí ser emocional no significaba tener el juicio nublado o tomar decisiones equivocadas, simplemente tomábamos decisiones desde perspectivas y sentimientos distintos. Y créeme que luego he sido juzgada por otros por ser fría. Para que veas, que el nivel de emotividad es subjetivo. En todo caso, yo procuraba el bien de los proyectos, el grupo y el tuyo, por eso te animaba continuamente a hacer reuniones donde poder aglutinar a la gente. Que mira que te costaba.

Siempre te dije que tú jamás me habrías contratado, porque entonces buscabas fundamentalmente a programadores tipo nerd, que cuadraban con tu idea de candidato válido. De verdad, qué mal se te daba calar gente. Recuerdas a "caballo blanco"? Cantaba la traviatta, no sé cómo no lo viste. Bueno, creo saber por qué: te viste reflejado en él, en su forma de ser, en su traje... Pero nada que ver. Menudo cantamañanas!

En mi caso, yo entré por Aljosa, que entonces era tu jefe. Recuerdo que en la entrevista me dijo que tenía tres grupos: seguridad, media y lo que hoy es sector público, y me preguntó dónde me veía. Yo no me decidí, porque entonces yo venía del hardware y hacía un cambio a la gestión, y me daba igual un sitio que otro. Qué suerte tuve de que Aljosa me pusiera contigo,aunque al principio estuve trabajando directamente con él.

Yo te he sido muy leal, porque te ganaste ese derecho. Incluso era leal cuando me enfrentaba a ti, como esa vez que llegué a dimitir de la coordinación del proyecto WITDOM porque me negué a hacer una cosa que querías: acusar a los socios de la situación del proyecto. No sé si llegaste a entender mis razones. Para mí, los consorcios son mi manada y me gusta cuidarlos a todos. No es Atos y los demás, sino un grupo único, cohesionado y en una misma dirección. Sé que suena idealista, pero es mi forma de entenderlos. Por eso, no podía acusar a otros de la mala marcha del proyecto, porque era yo quien estaba al frente y la responsabilidad era mía, y porque Atos tampoco estábamos como para dar lecciones a nadie. Y salió bien.

También en Driver habría salido bien de haber llevado yo la dirección. Pero no quise participar en ello y te agradezco que no me obligaras a trabajar con alguien a quien no podía someterme. Y, mira, se demostró que yo tenía razón. Siento que tuvieras que dar un paso adelante y llevar tú el peso de aquello. Lo hiciste muy bien.

Despunta la mañana y tengo que despedirme. Solamente quería enviarte esta carta para recordar algunos de los momentos que hemos vividos y para decirte adiós. Nos hemos dejado cosas por hacer, como ese karaoke o ese concierto de Devin Townsend, tendrá que ser en otra vida. No me he cambiado a simyo ni me he comprado el umidigi, y tenemos por ahí unas criptomonedas que no sé qué habrá sido de ellas. Y seguiré votando a la izquierda, por mal que te pese.

Te doy las gracias por todos los momentos que hemos vivido juntos, por los recuerdos que me quedan, por la confianza que me tuviste y por las oportunidades que me diste. Fuiste una persona fantástica y te he querido mucho. Te voy a echar de menos. Nos vemos al otro lado del velo.

Hasta pronto

Challenge get-to-know-you D4: 7 miedos o fobias

Ésta entrada es difícil porque hay mucho donde escoger y poco para expresar. Pero ésta es mi lista:

  1. Fobia social. Quizás con cierta misantropía.
  2. Decidofobia. Porque no me gusta equivocarme, aunque lo hago con frecuencia. Errar es humano, pero lo llevo mal por mi condicionamiento infantil.
  3. Elenterofobia. Y sin embargo, me meto sola en cada berenjenal. 
  4. Aerofobia. Parece mentira, pero es así. Es algo que fui desarrollando debido al trabajo. No deja de ser un miedo a la muerte.
  5. Fotofobia. Que no es que no me guste la luz, es que me hace daño en los ojos. 
  6. Aracnofobia. Si están lejos o controladas, no hay problema, pero fuera de ese contorno me produce una aversión biológica que no puedo controlar. Y esto para muchos insectos también, como las polillas (motefobia).
  7. Metatesiofobia. Y cómo me resisto. 

lunes, 27 de julio de 2020

Challenge get-to-know-you D3: 8 cosas que me molestan


  1. El calor
  2. Hacer cola
  3. Buscar aparcamiento 
  4. La actitud incívica de la gente (y esto engloba tantas cosas)
  5. La prepotencia 
  6. El victimismo
  7. Que me tomen por tonta
  8. Que me den por hecho

sábado, 25 de julio de 2020

Challenge Get-to-know-you D2: Nueve cosas que hago cada día


  1. Respirar 
  2. Remolonear en la cama antes de levantarme
  3. Beber agua en ayunas
  4. Comer
  5. Dar mimos a mis gatas 
  6. Hidratar la piel
  7. Mirar el móvil
  8. Cerrar la puerta con llave
  9. Hablar con la Diosa