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viernes, 14 de agosto de 2020

The heart of love

Do not try to open your heart.

Never tell a closed heart it must be more “open”.


It will shut more tightly to protect itself,

feeling your resistance.


This is the supreme intelligence of the heart:

A heart unfurls only when conditions are right.

Your demand for openness invites closure…


Instead…

Bow to the heart…

If it is closed, let it be closed…


Trust that when the heart is ready, it will open…


There is no rush for the heart…


Trust the opening and the closing,

the expansion and contraction.


This is the heart’s way of breathing,

the beautiful fragility of being human,

all held in the most perfect Love…


Sink more deeply into the unchanging vastness at the core of your being.


Rediscover the heart of who you truly are,

beyond the mask,

behind the carefully constructed facades,

the infinitely creative defences…


Simply fall into the Heart of Love,

your very nature.


- Jeff Foster

lunes, 10 de agosto de 2020

Siempre estás seguro

Estás a salvo, pequeño.

Seguro, incluso cuando te sientes inseguro.


Seguro para llorar, seguro para reír.

Seguro para ser todo lo que puedes ser.


Seguro para descomponer, también.

Seguro para cometer errores.

Es seguro olvidar todo lo que sabes.


Seguro para convertirte en nada

y comenzar de nuevo.


Estás retenido, siempre, ya ves.

Sostenido en los brazos de la vida, 

mis brazos, los brazos del amor.


No te abandonaré,

incluso cuando te sientas abandonado

por el mundo o por tus amigos más cercanos.


No te abandonaré, incluso cuando te sientas abandonado.


Tu cuerpo es el lugar más seguro, ya ves.

Tus manos, tus pies, el dolor en tu corazón.

La opresión en el pecho, la presión en la cabeza.

El anhelo de la luz. El terror de la existencia.


Las sensaciones son seguras, a pesar de lo que te dice el trauma.


No encontrarás seguridad en otras dimensiones o realidades.

No encontrarás seguridad en estados alterados o reinos lejanos.

No lo encontrarás en la mente.

Los "Seres de luz" no te protegerán.

Encontrarás seguridad cuando te rindas a la noche.

Cuando te rompas y te dejes romper.

Cuando arrojes conciencia amorosa a través de tus pies, tus manos, tus rodillas, la forma en que tu cuerpo se siente parado donde está parado o acostado donde yace.

Agotado, o lleno de esperanza, estás a salvo.

Roto por el dolor, o lleno de alegría, estás a salvo.


Estás a salvo porque existes.

Estás a salvo porque la seguridad es tu propio corazón 

y no otro.


Estás a salvo porque nada de lo que temes es real.


Y yo estoy aquí contigo.

Y te estoy respirando.


Siempre.


- Jeff Foster

viernes, 10 de julio de 2020

Volví a mí y sucedió la magia

Dejé de insistir donde no había lo que buscaba.
Dejé de pedir en manos cerradas
Dejé de esperar en sillas ocupadas.
Dejé de intentar en un cuerpo ajeno.
Dejé de pretender que el otro entendiera.
Dejé de poner los ojos y la esperanza en corazones que no querían latir al lado mío.
Y entonces, magia.
Magia.
Volví a mi, como único destino posible.
Volví a mi, como único camino disponible.
Volví a mi, como el único reencuentro pendiente.
Volví a mi y pude verme las costillas, los dolores y mi alma deshidratada, pidiendo agua.
Y me recibí. Me acaricié. Me perdoné. Me recosté sobre mi hombro. Me nombré con mi propia voz. Y me encontré. Distinta pero intacta. Me tuve otra vez. Me tengo otra vez.
Y entonces, magia.
Tengo las llaves de las puertas que quiero abrir. Acá, adentro.
Afuera solo están las cerraduras.
Pero yo decido dónde y de mí depende cómo.
Yo decido dónde.
Yo elijo cómo.

Lorena Pronsky

lunes, 29 de junio de 2020

La reina blanca


Ella siempre se sintió como una torre en el tablero, pero, en realidad, era una reina blanca. Como tal, su misión siempre fue proteger a su rey en cada partida, y se encomendó a esa tarea con todas sus energías. Durante años, ella creció a la sombra de su figura, de la que aprendió todo lo que tenía que saber para moverse por el tablero con competencia y solvencia. Era un buen rey por el que pelear, a pesar de que tenían sus diferencias de opinión: él era pura lógica, razón y analítica; ella era más intuitiva y visceral. Sin embargo, se complementaban bien y hacían un buen equipo, sobre todo porque él la escuchaba y la tenía en cuenta, siendo consciente de que ella aportaba cosas que él no podía abarcar. Quizás el fuerte de ella era su intuición para las personas, haciéndole ver situaciones de las que él no se había percatado. Y él le permitía hablar libremente con toda la franqueza de la que ella era capaz.

Pero un día él la sacó del tablero y la obligó a crear su propio reino. Allí no había rey por el que pelear ni que pudiera protegerla: ella era soberana absoluta de su territorio. A ella le costó encajar la situación, pero él fue firme sobre su decisión de no permitirla retroceder. Terminó por encajarlo a su pesar, aunque él nunca llegó a perder su lealtad: ella estaría siempre para él, siempre que él lo permitiera.

Un día la reina recibió la noticia de que su antiguo rey y señor decaía. Fue una noticia no del todo inesperada, pero no bien recibida. Él había optado por retraerse a su mundo y no permitir que nadie entrara en él. La reina respetaba su decisión, pero se sentía un tanto rechazada, tremendamente triste, y muy dolida por la impotencia de la situación. Ya había estado en esa situación anteriormente, aunque eso no hizo que fuera más fácil: ¿cómo dejas marchar a alguien que quieres? ¿Cómo te despides de alguien a quien no vas a volver a ver? ¿Cómo haces para acompañar (sin invadir) y al mismo tiempo sostenerte? Solo quedaba esperar el desenlace y prepararse para el duelo que llegaría. Y mientras, la única forma de honrar su memoria era seguir adelante, agradeciendo todo lo aprendido, las oportunidades y los momentos vividos a su lado. Su reino todavía la necesitaba, pero ella estaba rota.

viernes, 26 de junio de 2020

Quiero tu fuego

🔥✨TE QUIERO COMPLETO
QUIERO TU IRA, QUIERO TU FUEGO🔥✨

“No seas espiritual conmigo, amor mío.
¡Seamos honestos, mejor!

Enójate conmigo.
Dime cómo te sientes en realidad.
Dime lo molesto que estás.
Háblame de tus miedos. De tus heridas.
Grita. O llora. Muéstrame tu vulnerabilidad.
Expresa lo que hay en tu corazón.
Dí lo incorrecto. Arma todo un lío.
No me importa. Podemos limpiar más tarde.
Sólo quiero conocerte.
Ahora.

No esperes hasta tener las palabras perfectas.
No esperes hasta que tu precioso fuego se haya apagado.
O hasta que tus lágrimas se hayan secado dentro de ti.
No tiene nada de malo ser un desastre.
Seamos un desastre juntos.
La ira no es ‘poco espiritual’.
Es belleza. Es poder.
Es el fuego que derrama tu luz.

Quiero conocerte más allá de la máscara.
Más allá del niño lindo, de la niña buena.
Del estudiante espiritual bien entrenado.
Del experto. Del calmado.
De aquel a quien nunca se le permitió levantar la voz.

¡Quiero sentir tus malditas llamas!
¡Quiero sentir tu verdad!
¡Tu pasión! ¡Lo que necesitas! ¡Lo que deseas!
¡Tus anhelos no correspondidos! ¡Tus esperanzas frustradas!

Que no te preocupe lastimarme.
Solo deja que la vida hable a través de ti.
Ahora.
Yo me haré responsable de mi propio dolor.

Por favor. Prefiero recibir tu ira pura ahora
que años de historias, culpa, resentimiento,
y agresividad pasiva.

Deja ir toda esa mierda espiritual.
Sólo dime cómo se echó todo a perder.
Lo vamos a abrazar juntos.

No me dejes fuera.
También me muero de miedo y así es perfecto.

Saquemos todo a la luz.
No te avergonzaré.

Te aseguro que podremos continuar desde allí.”

 -Jeff Foster

viernes, 13 de diciembre de 2019

Winter Woman




“When winter comes to a woman’s soul, she withdraws into her inner self, her deepest spaces. She refuses all connection, refutes all arguments that she should engage in the world. She may say she is resting, but she is more than resting: She is creating a new universe within herself, examining and breaking old patterns, destroying what should not be revived, feeding in secret what needs to thrive…

Look into her eyes, this winter woman. In their gray spaciousness you can see the future. Look out of your own winter eyes. You too can see the future.”

~ Patricia Monaghan, Seasons of the Witch

lunes, 21 de octubre de 2019

Ella dejó ir


Ella dejó ir. Sin un solo pensamiento o palabra, dejó ir, así nada más. Fue ayer, de hecho... Dejó ir el miedo. Dejó ir los juicios. Dejó ir las necesidades, así, de un momento a otro. Conforme soltaba llegó la confianza. Llegó la permisión. Llegó la sensación de estar plena.

Ella dejó ir la multitud de voces, opiniones, consejos y advertencias que daban vueltas en su cabeza. Mientras soltaba, llegó el silencio a su mente y su energía.

Ella dejó ir todas las indecisiones y dudas que la habitaban y mientras soltaba, llegaron de la mano la certeza y la convicción de quién era ella.

Dejó ir todas las razones correctas y también las equivocadas mientras llegaba la paz de poder aceptar que no sabía ni entendía nada.

Total y completamente, sin prisa y sin preocupación alguna, sólo dejó ir y se dejó llegar, así de repente, de la nada, por nada y para nadie, llegó, se soltó de sus brazos y regresó a ella.

No le pidió consejo a nadie, no consultó su oráculo ni llamó a su terapeuta. No leyó ningún libro sobre cómo dejar ir, no trabajó nada, ni respiró, ni meditó. No pidió ayuda a los ángeles ni pidió un instante santo. Sólo dejó ir.

Ella dejó ir todas las memorias, recuerdos y patrones que la frenaban y a la vez la empujaban a volver a lo mismo. Mientras soltaba, sintió que llegaba la vida a hacerle espacio para un futuro diferente.

Dejó ir toda la ansiedad y el exceso de dopamina que le impedían ir hacia delante. En ese dejar ir, llegaron la calma y la serotonina que le dijeron que era bueno, que era seguro y que era necesario estar ahí. En un instante dejó ir todos los planes, los cálculos, las conclusiones y las proyecciones sobre cómo ser, hacer y decir lo correcto. Así también, en un instante, llegaron las posibilidades, la magia y las bendiciones de saber que la simple existencia de ese momento era todo lo correcto que necesitaba.

No se prometió ni le prometió a nadie que dejaría ir. No escribió en su blog sobre ello, no programó la fecha en el calendario, sólo dejó ir. En ese dejar ir llegó el final feliz de un libro escrito por ella...

Autor:@el_despertar_de_la_consciencia

miércoles, 16 de octubre de 2019

No quiero

"No quiero arreglarte.
No quiero darte respuestas.
No pretendo impresionarte.
No quiero que seas diferente.
Solo quiero conocerte, exactamente como eres, más allá de tus historias, de tus esperanzas y sueños; más allá de tus juegos, tus máscaras, aquí y ahora.
Si te sientes confundido, siente la confusión en este momento.
Si sientes miedo, siente el miedo ahora.
Si estás aburrido/a, aburrámonos juntos.
Si estás ardiendo de rabia, ardamos juntos por un rato y veamos qué sucede.
Quiero estar aquí, con lo que realmente hay en este momento.
Tal vez, entonces, el gran cambio sea posible."
Autor: Jeff Foster

martes, 20 de agosto de 2019

El soplo de los ancestros

Escucha más a menudo
A las cosas que a los seres,
La voz del fuego se escucha,
Escucha la voz del agua,
Escucha en el viento
Al zarzal sollozando:
Es el soplo de los ancestros.

Aquéllos que han muerto no se han ido nunca
Están en la sombra que se alumbra
Y en la sombra que se espesa,
Los muertos no están bajo la tierra
Están en el árbol que se estremece,
Están en la madera que gime,
Están en el agua que corre,
Están en el agua que duerme,
Están en la cabaña, están en la multitud
Los muertos no están muertos.

El soplo de los ancestros muertos
Que no se han ido,
Que no están bajo la tierra,
Que no están muertos.
Aquéllos que han muerto no se han ido nunca,
Están en el seno de la mujer,
Están en el niño que llora,
Y en el tizón que se aviva,
Los muertos no están bajo la tierra,
Están en el fuego que se apaga,
Están en el peñasco que se queja
Están en las hierbas que lloran,
Están en el bosque, están en la morada,
Los muertos no están muertos.

Escucha más a menudo
A la cosas que a los seres,
La voz del fuego se escucha,
Escucha la voz del agua,
Escucha en el viento
Al zarzal sollozando:
Es el soplo de los ancestros.

El reitera cada día el pacto,
El gran pacto que une,
Que une a la ley nuestra suerte;
A los actos de los soplos más fuertes
La suerte de nuestros muertos que no están muertos;
El pesado pacto que nos une a la vida,
La pesada ley que nos une a los actos
De los soplos que se mueren.

En la cama y en las orillas del río,
Los soplos que se mueven
En el peñasco que se queja y en la hierba que llora.
Los soplos que moran
En la sombra que se alumbra o se espesa,
En el árbol que se estremece, en la madera que gime,
Y en el agua que corre y en el agua que duerme,
Los soplos más fuertes, que han tomado
El soplo de los muertos que no están muertos,
Los muertos que no se han ido,
Los muertos que no están más sobre la tierra.

Escucha más a menudo
A las cosas que a los seres.

Autor:Birago Diop, escritor senegalés.