lunes, 28 de enero de 2019

Dry River


Nuevo concierto de Dry River en Madrid. Hace menos de un año que sé de ellos y ya llevo tres conciertos con éste. No diré que sean mi banda favorita, pero me gustan. Son una buena banda, con buenas canciones y buena ejecución, que suenan muy bien en directo. Y lo mejor de todo es que son gente bastante cercana y natural, sin egocentrismos innecesarios, con mucha profesionalidad y oficio.

En esta ocasión tocaron en la sala Copérnico de Madrid, que habitualmente es una discoteca. Siempre ha sido una discoteca, porque recuerdo haber estado allí en mi época del instituto, aunque posiblemente entonces tenía otro nombre. Pisar de nuevo estas discotecas me trae recuerdos que me producen sentimientos variados, pero, de cara a un concierto, sobre todo me producen cierto temor por la acústica y la visibilidad. En esta ocasión, me parecieron buenos, aunque siempre ayuda colocarse cerca de la mesa de sonido. Había bastante gente, lo cual me gustaría interpretar como que la banda va creciendo poco a poco.

El grupo había declarado su intención de tocar el album completo "2038", y eso es lo que hicieron en la primera parte del concierto. Un lujo, porque tengo el disco bastante trillado. A mi sobrino le encantan Dry River, con lo que lo escuchamos el disco muchas veces. Me hace mucha gracia escucharle cantar las letras, que son sesudas para su edad y su voz añiñada. No creo que sea capaz de captarlas en su totalidad, pero no importa. Mejor Dry River que el reggaeton. Fue inevitable acordarme de él cuando sonó "Con la Música a otra Parte", su canción favorita.

"Y aunque me alegre por ti, no vuelan tan alto los aviones de papeeeeeeel"

Para mí, de ese disco, mis favoritas son "Camino" y "Me va a faltar el aire", pero en esta ocasión me pareció que "Al Otro lado" tuvo una carga emocional importante, y quedó espectacular.

Hubo varios invitados de lujo, aunque yo solamente conocía a Julio Castejón del grupo Asfalto, y porque lo había visto en verano en el concierto de San Martín de la Vega. Con él tocaron dos canciones de la propia Asfalto, de las cuales me quedo con "La Llave del Sol", cuya letra ahora no soy capaz de encontrar en toda la red, pero que me pareció muy bonita. Una pena. También hubo una actuación de Juanjo Melero, ex-guitarrista del grupo Sangre Azul, que demostró su virtuosismo en "Con la Música a Otra Parte". Además apareció Ronnie Romero, actual cantante de Rainbow, que cantó "Peán", la canción progresiva del disco, y la versión del "Bohemian Rhapsody" de Queen.

Me gustó mucho que tocaran "Bajo control", que es una canción muy rockera. Como es una banda tan ecléctica, hay muchos estilos dentro de cada album. No sé si esto ayuda, por tener más opción de llegar a más gente, o es un lastre, por no tener un estilo bien definido.

"No te hará sentir rehén,
creerás que eres mejor
y sin saberlo estarás bajo control.
Como una droga esperas su valoración,
que te permitirá tener
una perspectiva fiel de la situación".

Cerraron con "Traspasa mi piel", que es una canción que me encanta. Es una gozada poder cantar con todo el mundo a la vez. Cuando esto sucede, se produce una comunión entre banda y público que es muy especial. También aquí me acordé de mi sobrino. Habría estado bien que hubiese podido venir.

"¡Dame de beber la melodía de tus palabras
Y emocioname, hazme estremecer
Traspasa mi piel!"

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